20/9/16

Beato JUAN MARÍA DE LA CRUZ (un santo al azar) Por J. Mª Salaverri, SM









Carné de identidad
Nombre: Mariano García Méndez
(en religión: Juan María de la Cruz)
Nace: S. Esteban de los Patos (Ávila), 25 septiembre 1891
Padres: Mariano y Emérita, labradores
Profesión: Sacerdote del Sagrado Corazón de Jesús
Muere: mártir, 23 agosto 1936 en Silla (Valencia)
Beatificado: 11 marzo 2001
Fiesta: 22 septiembre

Su vida
Fue el mayor de quince hermanos. Una familia muy cristiana. En la parroquia, su familia cuidaba la iglesia y su padre, al volver del trabajo, dirigía el rosario. A los 10 años ya quiere ser sacerdote. Más tarde es seminarista en Ávila, pero desea ser religioso. Lo va a intentar en los Dominicos y en los Carmelitas, pero por salud no puede. En 1916 es ordenado sacerdote y el obispo le encarga varias pequeñas parroquias, pobres y poco pobladas de la diócesis abulense. Es un enamorado de la Eucaristía. En 1925, en Madrid, por mediación de una religiosa de las Reparadoras, conoce a los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. Ella le pone en contacto con el padre Guillermo Zicke, fundador del Instituto en España, quien le escribe sobre la Congregación, su fundador el padre Dehon y el carisma de la reparación… A Mariano le entusiasma, hace su noviciado y toma el nombre de Juan María de la Cruz. Destinado al Seminario de Puente la Reina, en contra de sus expectativas, le nombran encargado de las vocaciones y además del duro trabajo de buscar recursos para el seminario. Pero deja entre los seminaristas un recuerdo imborrable de piedad y de fervor. En verano de 1936 va al santuario de Garaballa (Cuenca) a sustituir a uno de los sacerdotes. El 19 de julio, ante la persecución, el superior ordena a los religiosos dispersarse a lugares más seguros. Juan María de la Cruz se dirige a Valencia donde nadie le conoce… Allí lo descubren, lo encarcelan y muere mártir…

Un momento de gracia en su vida
En julio de 1936 llega a Valencia buscando cobijo. Al pasar cerca de la iglesia de los Santos Juanes, frente a la Lonja, ve un grupo de milicianos asaltando la iglesia y quemando objetos sagrados… Se acerca, se indigna y exclama:
-   ¡Qué horror! ¡Qué crimen! ¡Qué sacrilegio!
-   ¡Tu eres un carca!, le dice uno de los asistentes…
-   Yo soy un sacerdote…
Bastaron estas palabras para ser detenido y encerrado en la Cárcel Modelo, celda 476, cuarta galería. Allí ejerce su ministerio con los que lo solicitan, anima a todos, preside el santo rosario… En la noche del 23 de agosto de 1936, junto con otros nueve detenidos, lo llevan a una finca llamada El Sario, y a la luz de los faros de las camionetas los fusilan.

Para meditar: unos pensamientos suyos

·         Siendo párroco de los pobres pueblos de Ávila nunca pasaba el cepillo. Decía: “Sería como convertir a la iglesia en una sucursal de un banco.”
·          A un hermano suyo: “Mira, Víctor, ¡feliz el que tenga la suerte de derramar la sangre por nuestro Señor!”
·          Desde la cárcel escribe al superior general: “Aquí me tiene, Reverendísimo Padre, detenido desde hace tres semanas, con ocasión de proferir algunas frases de protesta por el horrendo espectáculo de las iglesias quemadas y profanadas. ¡Dios sea bendito! ¡Hágase en todo su divina voluntad! Me alegro mucho de poder sufrir algo por Él, que tanto sufrió por mí, pobre pecador.”
·          Al alcalde de Garaballa: “Me hallo en la Cárcel Modelo con muchos otros sacerdotes, religiosos y seglares. Pero gracias a Dios estoy tranquilo y resignado a lo que la Divina Providencia disponga de mí…”

Para rezar con él y como él

Señor, ¿fue tu mártir Juan María de la Cruz imprudente al expresar su indignación ante el triste espectáculo de la profanación de la iglesia? ¿Por qué no calló su condición de sacerdote al ir como iba,  vestido con un pobre chaquetón que le venía grande por los cuatro costados? Acostumbrado a ir siempre con la verdad por delante, tampoco entonces quiso ser cobarde ocultando su condición y sus convicciones.
Señor, que su ejemplo nos ayude a sentir y expresar la alegría de estar bautizados, de ser cristianos y miembros fieles de tu Santa Iglesia.

¿Y YO?
¿Soy capaz de mostrar con sencillez mis convicciones cristianas ante quienes no comparten mi fe?

18/9/16

Martes 20 de septiembre: jornada mundial de oración por la paz




Hoy, domingo, después de la oración del ángelus ante la plaza de San Pedro, ha dicho el Papa Francisco:

“El próximo martes iré a Asís para el encuentro de oración por la paz, treinta años después de aquel histórico que convocó san Juan Pablo II.
Invito a las parroquias, asociaciones eclesiásticas, individualmente a los fieles de todo el mundo para que vivan ese día como una Jornada de oración por la paz.
Hoy tenemos necesidad de paz en esta guerra que existe en todas las partes del mundo.
Recemos por la paz siguiendo el ejemplo de san Francisco, hombre de fraternidad y de bondad, porque estamos todos llamados a ofrecer al mundo un fuerte testimonio de nuestro empeño común por la paz y la reconciliación entre los pueblos.
Así el martes, todos, unidos en oración.
Recemos por la paz.”



Laicos Dehonianos-Video

Video clip donde el corazón